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Felices Crisis
Por Francisco Villalobos

De tiempos de crisis uno siempre debe esperar lo peor. Pero es también cierto que la peor  de las crisis siempre pasa y siempre deja a los sobrevivientes mejor que como estaban antes. Ahora, más fuertes, más expertos y más seguros de si mismos. O sea, el tema es ser un sobreviviente y no una víctima de la crisis esta que ya está comiendo empleos, hipotecas y esperanzas por doquier.

¿Por qué no se siente aquí? Porque en este país entre María José, los aguinaldos, el Festival de la Luz, la Sala Cuarta, Kenton, el Sapri, los toros de Zapote y el tope de Palmares, vamos despertando de la pura vida como hasta marzo, o sea, al final de primer trimestre del 2009.

Lo que esto significa es que Francisco es aguafiestas, pero hay que pensar positivo y que el bail out de los bancos estatales más el negocio con los chinos más la aprobación del TLC y ese ministro de hacienda de lujo que tenemos, va a ver cómo todo sale bien y la construcción va a repuntar y van a seguir viniendo gringos.

Es cierto que la actitud positiva debe ser siempre nuestra gran compañera pero siempre viene con ese mellizo que nadie quiere y que se llama desconfianza, apellido, miedo. ¿Era Carlos Montaner quien decía que la criatura más asustadiza sobre la faz de la tierra es un millón de dólares? Más que un chihuahua que tenía una novia de mi juventud.

El primer resultado de una actitud positiva es la conciencia y la responsabilidad: hable con sus hijos y no les cambie el play station por la última sobrevaluada versión, hable con sus proveedores y pídales mejores condiciones de pago, hable con sus empleados y explique porqué no va a pagar el bono del doble aguinaldo. Hable con el fisco y posponga o aplace parte del pago de renta, hable con sus bancos y alargue el plazo de las líneas de crédito, revise la forma en que calcula el costo de venta, revise la metodología de valoración de inventarios, revise su presupuesto y trate de no despedir mucha gente.

Luego el miedo, no lo deje apoderarse de la situación. Siéntese con sus empleados y hábleles claro para que no gasten todo su aguinaldo. Dígale a la muchacha de contabilidad que dice que está muy gorda que aplace la lipo hasta después de marzo. No vaya a ser que usted deba prescindir de ella o de un medio tiempo suyo. Igual, el exceso de grasa será la menor de las preocupaciones entonces.

La crisis como la lluvia, limpia el cielo oscuro. De seguro que este remesón a la industria automovilística en EEUU, nos traerá mejores autos, más económicos y menos malos. De seguro que revisar y controlar su presupuesto, apurar su cobro y pensar muy bien sus inversiones serán una enseñanza que pasado el 2009 y buena parte del 2010 se quedarán con usted para toda la vida. Y ante la siguiente crisis suya o de los que le sucedan, tendremos memoria histórica para ser optimistas y claro, precavidos.

En estos días me ando convencido de que no hay una sola cosa que pueda hacerse ni para pasar la crisis ni para ser felices, son varias. Es una especie de lego que se forma con piezas de diferentes tamaños, colores y formas. Así como se forma la vida, con experiencias todos los días,  se construye la felicidad y se sale de los momentos difíciles.

 

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