La Inolvidable Entrada al Cole
Todos recordamos en alguna manera nuestro ingreso al colegio; en tiempos pasados nos referíamos a primer año a lo que en la actualidad es sétimo. Sea como sea que lo denominemos lo esencial es que “el inolvidable ingreso al cole” es todo un acontecimiento que nos abre a nuevas y diversas experiencias, muchas positivas y gratificantes, otras difíciles de enfrentar.
Cómo acompañar como papás y mamás a nuestros hijos e hijas en estos años de su vida requiere de nosotros esfuerzo y comprensión. Esfuerzo que implica aceptar que son adolescentes y requieren de más libertad que en la niñez. Para ello debemos confiar en lo que hemos hecho, entregado y formado a lo largo de los 12 o 13 años que tomó el llegar al cole. Comprensión que implica empatía, ponernos en sus zapatos, tratar de sentir y ver las situaciones con sus ojos y a la vez ofrecerles el conocimiento de lo que fue nuestra propia experiencia.
Como papás y mamás tenemos un rol fundamental, somos figuras de autoridad que contenemos estableciendo límites; límites dirigidos a cumplir con las responsabilidades propias y a respetar las normas que permiten una sana convivencia dentro y fuera del núcleo familiar.
Una vez hechas las consideraciones anteriores es importante ubicar algunas de las condiciones académicas y sociales que acompañan a los y las estudiantes de sétimo año; entre las académicas se encuentran:
Existe un reglamento disciplinario más explícito y estricto.
La diversidad de docentes, aproximadamente 10 profesores, por lo general uno para cada materia, cada uno con una forma particular de ser, de acercarse al grupo y con expectativas diferentes hacia sus estudiantes.
Tiene lugar una mayor exigencia académica, al estudiante se le solicitan más trabajos y asignaciones.
Se espera y exige mayor independencia y responsabilidad del estudiante.
Como resultado de estas nuevas condiciones académicas se hace imprescindible que el o la estudiante desarrolle nuevas formas de organización que le permitan cubrir todas las exigencias de materias y profesores.
Entre las condiciones sociales podemos mencionar:
Los adolescentes se encuentran frente a un grupo de compañeros que también están atravesando un proceso de cambio, con formas de ser diferentes que pueden ser compatibles o incompatibles con las propias.
Las reglas del juego al interior del grupo empiezan a cambiar, existe inquietud no sólo por determinar cuáles son sino también por poder adaptarse a ellas.
El trabajar en pareja o grupo empieza a ser una modalidad importante de trabajo.
Existen nuevas figuras de identificación y nuevos valores para destacarse y ser reconocidos, por ejemplo: el más “popular”, el más “respetado”, el “recha”, el “vaso”, el “pipi”, etc...
Se abre una gama de actividades sociales en las que pueden compartir con compañeros y amigos: bailes, encuentros deportivos, centros de diversión como “malles” y cines.
Como resultado de estas condiciones sociales es que el proceso adolescente se impone no sólo en nuestros hijos e hijas sino en nuestra dinámica familiar por lo que “el inolvidable ingreso al cole” nos cubre (abarca, involucra, invade) a todos. |