El Código Da Vinci / The Da Vinci Code

 

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Después de la expectativa creada durante los últimos meses en todos los medios de comunicación, se presenta la nueva producción del conocido y ya veterano director Ron Howard, ganador de múltiples premios por sus trabajos “Cindirella Man” y “A Beautiful Mind”.

El código Da Vinci, es de esas películas que confirman el dicho: mucha nueces y poco ruido, lo que deja claro, que una buena maquinaria de mercadeo, un excelente director y un reparto de ensueño pueden lograr vender cualquier peliculita de acción como si fuera la ultima limonada del desierto.

Pero tal vez la película no sea la culpable del todo, tenemos que empezar por desmenuzar el libro que da origen a este “sabor del mes”.

La novela de Dan Brown que le da el nombre a la película, es uno de esos fenómenos “culturales” producto de premisas ajenas y del lugar común de las teorías conspirativas que se han puesto de moda después de los expedientes Secretos X (X-files), y los documentales que sobre Judas, Maria Magdalena, los Caballeros Templarios, griales y demás, que han sido presentados por los canales “culturales” del sistema de TV por cable.

Dan Brown viene a ser a la literatura lo que los hermanos Wachowski al cine, (creadores de la trilogía de Matrix), afanadores de ideas que son ofrecidas al público de forma predigerida y con los efectos necesarios para hacer pensar que sus obras son originales.

Pero nada más lejos que esto. Dan Brown basa su obra de ficción en libros serios de investigadores tales como Umberto Eco y su libro “El péndulo de Foucault ” o la tesis investigativa de los escritores ingleses Michael Baigent, Richard Leigh, y Henry Lincoln “Holly Blood and the Holly Grail” ,publicada en las década de los 80's.

Pues bien, “El Código” comparado a estas obras que lo preceden, es un buen ejercicio de guión cinematográfico. De hecho, parecieran poco comprensibles los cambios que el guionista Akiva Goldsman hizo para acomodar la película para el gran público (como si el libro no estuviera dirigido a este).

Dentro de la saga de películas que pretenden “denunciar” al mundo los complots de los ejes de poder, esta es por lejos una de las más complacientes y poco comprometidas producciones de esta línea, una película que para no “ofender”, trata de quedar bien con todas las partes en conflicto y así no crear controversia. O por lo menos no de la que crea una herida profunda y duradera sino un simple sarpullido que se cura con cualquier pomada de farmacia. (Lo mismo se puede decir del libro).

Todavía es menos comprensible que se haya hecho tanta alharaca a una producción que plantea de forma tan torpe teorías serias y bien documentadas que aparecen en libros sobre el mismo tema, lo que supone un menosprecio a la inteligencia del público o un temor a la sobre exposición mediática.

¡Ah si!, ¡la película!… está bien producida, tiene un gran reparto, un guión débil y actuaciones irregulares.

Si lo que usted quiere es formarse una opinión sobre este escabroso tema, le recomiendo que vaya a leer los libros que hemos mencionado con anterioridad. Pero si lo que quiere es hablar del tema de moda, puede leer el libro de Dan Brown o ver la película basada en este.

Por el momento quedo a la espera de X-Men III, a pesar de no ser dirigida por Bryan Singer (el niño genio de “Jolibud”), tal vez tenga más sustancia que “El Código Da Vinci”.

 

 

Dirección:
Ron Howard
Escrito por:

Akiva Goldsman (guión)

Dan Brown (novela)

Duración:
149 Minutos

Reparto:

Tom Hanks
Robert Langdon
Audrey Tautou
Sophie Neveu
Ian McKellen
Sir Leigh Teabing

Jean Reno

Captain Fache

Paul Bettany
Silas
Alfred Molina
Bishop Aringarosa
Jürgen Prochnow
André Vernet

 
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