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En marzo de 1973 fue publicado el octavo álbum de la banda británica Pink Floyd, el cual es reconocido por su alta calidad musical y por tener una de las carátulas más icónicas de la historia.

Con siete álbumes en su haber, Pink Floyd ya era reconocida como exponente del rock psicodélico. Habían transcurrido apenas meses de la publicación de Obscured by clouds (1972) cuando los liderados por Roger Waters estaban de regreso en el estudio para grabar uno de sus discos más famosos.

Dark Side of the Moon salió al mercado y los insertó en la escena mainstream, desmarcándolos del nicho psicodélico. Pero no solo su música es recordada, también su portada con la sencilla imagen de un prisma que refracta la luz en los colores del arcoíris.

El empresa de diseño gráfico Hipgnosis, que ya había trabajado con Pink Floyd en las portadas de A Saurceful of Secrets, More, Ummagumma, Atom Heart Mother, Meddle y Obscured by clouds; estuvo a cargo de la carátula. El equipo de trabajo recibió solo una instrucción por parte de la banda: no querían una fotografía de ellos.

Storm Thorgerson, quien fotografió entre otras cosas la icónica imagen de Wish you were here, presentó junto a Aubrey Powell -co-fundador de Hipgnosis- cuatro propuestas a la banda, la cual no dudó en elegir la del prisma.

“El diseño se basa en tres ingredientes. Uno de ellos es el espectáculo de luz de la banda que yo quería representar, el segundo hace alusión a un texto sobre ambición y codicia y el tercero era que Rick (Richard Wright) quería una imagen sencilla atrevida y llamativa. Cuando les presenté las cuatro propuestas, no pasó mucho tiempo para que se decidan por el prisma. Fue inmediato. En realidad, ahora no me imagino el disco sin esa imagen”, dijo Thorgerson en el documental The Making of the Dark Side of the Moon.

El origen de la idea está en un libro de fotografías que data de los años 50, el cual mostraba un prisma sobre unas partituras que refractaba la luz en diversos colores. Pero el fondo fue cambiado al color negro porque según su ilustrador Aubrey Powell, se potenciaban mejor los colores generando un “efecto hipnótico”.