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Se le ponen los ojos vidriosos y mira al horizonte. Suena "The Walking Wounded" y Johnny Carter Cash, hijo del mítico Johnny Cash, no puede evitar recordar la figura de su padre, fallecido hace 15 años y en cuyo honor se edita hoy el recopilatorio "Forever Words".

"El disco se compone de escritos que encontramos cuando murió, estudios sobre pasajes de la Biblia, cartas que nadie había visto. En total, unos 250 trabajos no publicados que ahora ven la luz", explicó Carter Cash, que ejerce como productor, en una entrevista con Efe.

Recostado en un sillón y tras haber concedido más de cinco entrevistas en una atareada mañana, Cash reflexionó sobre el álbum que surge como tributo a su padre y que está acompañado por el libro "Forever Words: The Unknown Poems".

Elaborado por veinte artistas y con un total de dieciséis cortes, "Forever Words" se comenzó a cimentar tras la muerte de Cash en 2003.

"Contacté con varios artistas, algunos familiares de mi padre, como mis hermanas, amigos suyos, músicos que amaban la música de mi padre, pero que nunca le habían conocido...", relató.

"El libro, los poemas, todo este trabajo se basa esencialmente en la esperanza. Al final de su vida, mi padre escribió esta frase: 'nadie se acordará de mí, nadie se acordará de mi fama, pero las canciones que canto, seguirán siendo cantadas'. Lo escribió tres semanas antes de morir", narró el hijo del prodigio de la música.

Con esta premisa surgen canciones que tocan todos los palos, desde el pop ambiental de "Body on Body", interpretado por la cantautora Jewel, hasta la balada nostálgica de "Gold Over the Ground", tocada por Brad Praisley, pasando por el R&B de "Goin', Goin', Gone", de Robert Glasper.

"Lo que les unía a todos ellos es que escuchaban y tenían la misma colección de canciones de Johnny Cash. Es curioso porque es probable que un chico de Madrid puede que tenga la misma colección de Cash que un hombre de 85 años del sur de Estados Unidos. Todos los participantes amaban el trabajo de mi padre y lo respetaban", añadió Carter Cash.

A la hora de lidiar con el rol de hijo y productor, aseguró que este trabajo le ha servido para "volver a comunicarse" con su padre y escucharle de forma distinta a cómo lo hizo hace 15 años.

"Lo escucho diferente ahora, lo siento y lo leo de manera distinta y me afecta de otro modo que cuando era más joven. Es como escuchar a mi padre como si fuera otra persona. Mis oídos son diferentes, mi corazón es diferente. No soy el mismo", matizó.

Si por algo destaca la música de Cash es por su capacidad para llegar a todo tipo de generaciones, sin importar la edad o estilo musical, por ello su hijo define al cantante de Arkansas como "una cebolla".

"Vas encontrando una capa tras otra. Cuanto más profundo vas, más encuentras. Cuantos más escritos encuentro, el misterio se hace mayor. Fue un hombre de amor, fe y esperanza", añadió.

Durante los 57 minutos que dura el disco, voces como las de Elvis Costello, Rosanne Cash, hija del músico, Jamey Johnson, y el grupo The Jayhawks se dan cita para proclamar un canto a la esperanza, que como Carter Cash intenta camuflar con una sonrisa "no será el último disco de Johnny Cash" ya que "hay más música".

"Espero que sí ayude a los fans a descubrir nuevas cosas sobre mi padre. Que miren a lo más profundo y encuentren la belleza. Espero que después de escucharlo se vayan con una sonrisa y con esperanza", finalizó Carter Cash.