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Once años después de que inaugurara el 1 de julio de 2016 el Festival "Músicos en la Naturaleza", Sting ha retornado de manera triunfal esta noche a la abulense Sierra de Gredos (centro), donde se ha 'sincronizado' con las cerca de 15.000 almas que han asistido al concierto.

Gordon Thomas Sumner (Wallsent, 1951), conocido musicalmente como Sting, se ha reencontrado con el mismo espacio, aunque con 5.000 personas más que entonces y en compañía de la espectacular voz de la estadounidense Nikki Hill, que le ha precedido en el escenario, y de "Amaral", que ha puesto el broche final a un espectáculo de cerca de 5 horas.

Como hace once años, el ex de The Police ha iniciado su repertorio interpretando "Synchronicity II", el tema que da título al quinto y último álbum de estudio de la banda británica, que ha revolucionado a los miles de seguidores que han acudido a este espacio natural privilegiado.

Las bajas temperaturas, que han rondado hoy los 10 grados, no han hecho bajar la guardia a las 15.000 personas que han disfrutado de los diecinueve temas de un repertorio en el que no han faltado clásicos como "Englishman in New York", "Message in a bottle", "Walking on the moon", "Roxanne" o "Every breath you take".

Junto a ellos, otras composiciones también de "The Police" como "Every little thing she does is magic", "So lonelyn" o "Spirits in the material world", además de canciones de su último disco: "57th & 9th".

Su título hace referencia a la calle de Manhattan por cuya esquina cruzaba Sting todas las mañanas para ir al estudio Hell's Kitchen, en el que se hicieron todas las grabaciones.

"Petrol head" o el himno "50,000", han sido algunos de los temas interpretados durante hora y media de concierto por parte de Sting que, a sus 65 años, ha vuelto a mostrar un buen estado de forma y una gran presencia en el escenario.

Un escenario de 24 metros de largo, por 18 de profundidad y 16 de alto, cuyas enormes dimensiones se han visto completadas por una potencia de luz y sonido de 260.000 y 180.000 vatios.

Una de las canciones, la titulada "Ashes to ashes", ha sido cantada junto a su hijo, Joe Sumner, que hace once años hizo de 'telonero' de su padre.

Vestido con una sobria camiseta negra, a juego con los pantalones, Sting ha vuelto a dar toda una lección de fuerza y profesionalidad ante un público entregado, que ha llegado de toda España y de países como Reino Unido, México, Francia, Italia, Estados Unidos, Argentina y Suecia.

Entre el público se encontraban el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos.

El músico británico ha concluido su espectáculo con "Fragile", todo un himno escuchado en un silencio casi absoluto por 15.000 espectadores que le han despedido entre aplausos y vítores.

Después, pasada la medianoche, han cogido el testigo Juan Aguirre y Eva Amaral, que ya participaron en "Músicos en la Naturaleza" en 2008 junto a Bob Dylan, en un espectáculo que reunió a un número similar de espectadores que este año.

Su segundo desembarco en Gredos ha empezado con "Unas veces se gana y otras se pierde", incluido en "Nocturnal", el séptimo álbum de estudio de este grupo zaragozano que dentro de una semana volverá a actuar en la capital abulense junto a otros grupos y artistas.

Además de algunas de las canciones incluidas en este último trabajo, "Amaral" tenía previsto interpretar algunos de los clásicos que ya forman parte de la historia de la música española como "Estrella de mar", "Moriría por vos", "Cómo hablar", "El universo sobre mí" o "Salir corriendo".

Sin embargo, la duodécima edición de este festival había comenzado cuatro horas antes, en torno a las 20.00 horas, con la nueva sensación del rock and roll y del soul más enérgico: Nikki Hill.

La estadounidense se metió al público desde el primer momento gracias a su energía y a una voz prodigiosa, que encandiló a los miles de espectadores que ya se congregaban en la finca "Mesegosillo" desde mucho antes del inicio.