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Dos personas continúan hospitalizadas hoy en Argentina debido a las lesiones sufridas este fin de semana en un concierto del rockero argentino Carlos Alberto "Indio" Solari, donde el exceso de aforo causó una avalancha que dejó dos muertos, informaron fuentes médicas.

Los dos heridos -Antonella Falcón y Daniel Esteban Robles- se encuentran en cuidados intensivos pero "evolucionando favorablemente", de acuerdo al último parte médico facilitado por el Hospital Municipal de la localidad bonaerense de Olavarría -a unos 400 kilómetros de la capital argentina-, donde tuvo lugar el trágico concierto.

"Los restantes pacientes ya fueron dados de alta", se precisa en el texto difundido por el Ayuntamiento en su página web.

Mientras tanto, la Justicia continúa investigando las circunstancias del concierto en el que se estima que hubo unas 180.000 personas más de las 170.000 que inicialmente estaban previstas.

Pese a las advertencias del público y del propio cantante, que se vio obligado a interrumpir su actuación varias veces, una oleada de gente sobrepasó a los encargados de seguridad y provocó una avalancha que presionó a los asistentes de las primeras filas y causó la muerte de dos hombres.

Tanto la productora del concierto, como la Municipalidad, los responsables de controlar la seguridad y hasta los propios músicos están salpicados en la causa.

Anoche la fiscal tomó declaración como testigo a Solari, quien hasta el sábado llevaba un año retirado de los escenarios por la enfermedad de Parkinson que padece.

El cantante, exlíder de la mítica banda "Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota", deslindó de responsabilidad a la productora -"En Vivo Group S.A." dirigida por los hermanos Marcos y Matías Peuscovich y con la que acostumbra a trabajar-, y relató cómo desde el escenario trató de llamar a la calma al ver peleas e incidentes entre el público, según difundieron hoy medios locales.

"Una vez más, de forma irresponsable y mezquina los medios están vendiendo pescado podrido. Por favor. no crean todo lo que se dice (...) Estamos muy tristes y preocupados y queremos hacer llegar nuestro acompañamiento a las familias afectadas", publicó ayer la cuenta de Facebook Virumancia, manejada por el entorno de Solari.

Desde la Municipalidad de Olavarría, sin embargo, las autoridades insisten en que la responsabilidad de lo que ocurría dentro del predio -"La Colmena"- es de la productora.

"Lo que nos pasó a nosotros fue cuando empezó a tocar el primer tema (...) Yo lo que sé es que eso fue un caos y yo sé que si nos hubiesen dado la atención yo no estaría en esta situación ahora", explicó hoy María José, viuda de Javier León, uno de los dos fallecidos en el concierto.

"Me dijeron que estaba bien y lo que lo iban a llevar al hospital. Pedí ir a la ambulancia y me dijeron que no. Cuando llegué al hospital mi marido estaba muerto (...) Para mí faltó organización, estoy acostumbrada a ir a sus recitales (de Solari) y no hubo organización", prosiguió.

Además, los investigadores lograron hoy identificar a la segunda víctima: Juan Francisco Bulacio, de 36 años, y cuyo apellido coincide con el de un adolescente, Walter Bulacio, que en 1991 murió precisamente en un concierto de los Redonditos de Ricota.

También continúa la búsqueda de algo más de 300 personas que asistieron al concierto y cuyos familiares no han conseguido contactar con ellos en las últimas horas.

Miles de personas se quedaron varadas en Olavarría, donde hubo problemas de señal telefónica y de transporte para dar salida a las decenas de miles de asistentes.

Incluso, hay iniciativas en las redes sociales para recopilar testimonios y fotografías a fin de localizar a los desaparecidos.

No es la primera vez que los recitales encabezados por Solari, quien tiene un enorme poder de convocatoria en el país suramericano, se convierte en tragedia con víctimas mortales.

Los conciertos de Solari -denominados "misas ricoteras" en el país- acostumbran a ser masivos y, debido a la salud de Solari, cada vez son más escasos.

En la propia Olavarría, aún con su banda (una de las más importantes de la historia de la música rock argentina), se prohibió un concierto en 1997 por los antecedentes de violencia y por falta de infraestructura.