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  • Categoría: Cine

Para el público, Bob Odenkirk siempre será Saul Goodman mal que le pese a su madre, que nunca ha visto "Breaking Bad" por su férrea educación católica. Ahora, en su mejor momento como actor, estrena "The Incredibles 2" y dice que el catolicismo fue clave en el desarrollo de su personalidad.

"Me gusta pensar que soy una persona ética y con un código de conducta adecuado. Lo cierto es que pienso mucho en cómo debo comportarme con la gente y en las responsabilidades que tengo con los demás. Las monjas hicieron un buen trabajo conmigo", dijo entre risas el intérprete.

"No soy católico practicante, pero realmente todo lo que aprendí y todo lo que me inculcaron me han formado como persona y es algo que no solo acepto, sino que estoy conforme con ello. Estoy orgulloso de decir que aprendí muchas cosas buenas en catequesis", añadió.

"Nunca me he creído la parte de las fábulas y los cuentos de hadas", continuó, "pero sí su significado".

La cinta de animación "The Incredibles 2", de estreno el próximo viernes, llega 14 años después del éxito de la primera entrega, que recaudó más de 630 millones de dólares en todo el mundo.

Si aquel filme giraba en torno a la crisis de la mediana edad de su protagonista, Mr. Incredible (Craig T. Nelson), esta secuela ve a su esposa, Mrs. Incredible (Holly Hunter), llevar el peso y la acción de la historia mientras su marido cuida del bebé Jack-Jack y de los dos hijos adolescentes -y con poderes- del matrimonio.

"Creo que es un planteamiento moderno", explicó Odenkirk. "Es lo que está ocurriendo en la sociedad. Llevamos 20 ó 30 años viendo cómo la mujer encuentra su lugar en el mundo laboral y no es extraño verlas al mando o dirigiendo grandes compañías", agregó.

"Es bonito ver que la pareja encuentra el equilibrio y el padre cumple y hace un buen papel al cuidado de la casa, aunque le cueste un poco", reconoció.

Odenkirk, nominado al Emmy y a los Globos de Oro por "Better Call Saul", encarna en la película al multimillonario Winston Deavor, un empresario que se ha propuesto que los superhéroes, considerados ilegales, puedan convivir con el resto de la sociedad y lleven a cabo sus cometidos sin miedo a acabar en la cárcel.

Cuando recibió la llamada del director Brad Bird, ni dudó en aceptar pero reconoce que también le pareció un poco "sospechoso".

"¿Es esto real? No sabía si era una broma. Brad es una leyenda con toda justicia y un gran cineasta. Sus películas siempre cumplen y logran hacer felices a los espectadores", declaró el intérprete sobre el director detrás de obras como "The Iron Giant", "Ratatouille" o "Mission: Impossible - Ghost Protocol".

Odenkirk, que reconoce que el personaje recuerda en parte a Saul Goodman -"al fin y al cabo, es un vendedor"-, cree que el público se sentirá identificado con muchos aspectos de la película.

"En 2004, cuando se estrenó la primera parte, yo era Mr. Incredible", señaló el intérprete, que viene de aparecer el año pasado en las celebradas "The Post", de Steven Spielberg, y "The Disaster Artist", de James Franco.

"Mi hijo tenía 3 años y mi hija 5, así que trataba de compaginar trabajo y familia. Fueron tiempos duros, pero me encantaron. Realmente quería ser padre. Era un objetivo para mí", sostuvo el actor, quien cree que va siendo hora de que los hombres asuman más responsabilidades en el cuidado de los pequeños de la casa.

"Cuando la madre se hace cargo se ve como algo normal, y cuando lo hace el padre es como algo excepcional. No debería ser así y la película lo refleja", declaró.

Ese es uno de los mensajes de la película que, a buen seguro, gustarán a su madre.

"Le daré dinero para que vaya a verla con mis sobrinos y mis hermanas. Rezaré para que le guste", finalizó.